Voy de nuevo con los ánimos por los suelos.
Y es que ya me cansa el asunto. Es que todos los años es lo mismo, pienso.
Todos los años llega la época de exámenes, todos los años adelgazo en ella, todos los años me toca pegarme el sofocón porque no llego y todos los años termino pasando. Más tarde o más temprano, pero acabo pasando.
Y es que por ello este año yo ya no tengo ni idea de qué pensar. Mi futuro académico es un interrogante; no porque no sepa qué estudiar sino porque ya no tengo seguro que pueda llegar.
Me hacía gracia cuando el año pasado preguntaba a gente que iba con notazas y decía esa mítica frase de "claro, pero primero vamos a terminar 2º de bachiller".
Más aún cuando pasaron Selectividad y te recuerdan eso de "Pues todos los años hay gente que se pone mala el día del examen. O se marean, o se ponen a llorar de nervios. Hasta los hay que se arrancan los pelos de la cabeza".
Y la puntilla al huevo la puso el coordinador el día de la reunión de padres. "2º es un curso duro. No os extrañe que chicos de dieces empiecen a suspender, ni que los que les caen lengua y mates por poner un ejemplo lleguen a casa con 5 ó 6 suspensos. No seáis duros con ellos:se suelen dar cuenta en noviembre, ponen medios y sacan el bachillerato, la Selectividad, y lo que haga falta. El problema viene cuando se dan cuenta en Febrero de que hay que sacarse el curso en 3 meses".
Claro, aquí uno ya se ha pillado los dedos. Y se tragó la pared de frente.
Así que puso medios. Tenía examen de física, el más temido y con diferencia. Aproveché que tengo la bici de mi tío y que compré un antirrobo para acercarme a la biblioteca. Empecé un lunes, de 6 a 8 de la tarde. Y fue la tarde que más he cundido en toda mi vida. Decidí repetir.
Seguí yendo el resto de la semana. El rendimiento que tenía y un curioso libro de introducción a la programación que me empecé a leer los últimos 10 minutos de cada tarde, hicieron que me supiese el examen de física más o menos a un nivel majo. Mejor que otros añicos. Añadiendo a eso que un amiguillo mío me ayudó una tarde que vino, llegó el día del examen y entre nervios me dispuse a comenzarlo.
Hago el examen, todo contento. Hay posibilidades de aprobar, aunque alguna cosita falta. Aún así en comparación con otros años, me animo mucho.
Entrego el examen con una sonrisa en la boca, feliz e ignorante. Me doy la vuelta, y el mismo amigo que me echó una mano me viene calculadora en mano.
- Yonsy, ¿Qué haces con la calculadora en grados?
A poco me da algo.
La cosa más tonta. Un trimestre entero con la calculadora en radianes y el día del examen la tienes en grados. Gilipollez supina que me costará el examen.
Me quedé clavado. En el sitio, no me lo podía creer. Calculadora en mano. Blanco y estático, sin respirar. Apagué la calculadora, volví a encender.
Deg.
Deg, deg. Deg de degree. De grado. La calculadora en grados.
Fuí a la mesa. Ni sé qué dije. Sé que fué un "Mecagüen algo". Recogí mis cosas mientras mi amigo hablaba con un compañero. Bajé a la cafetería. Contra la depresión de caballo y la rabia que tenía, napolitana de chocolate. En vena. Pagué el euro, sólo, y me di la vuelta.
- ¡Ey, Yonsy! ¿Qué tal el examen?
- De cojón. Lo he hecho en grados.
- ¡¿...?!
Seguí en mi cruzada hacia el patio. Subí las escaleras. Nadie. Media napolitana. Me estaba poniendo perdido de nocilla. Bajé por la rampa terminándomela. Tocó, terminé la mañana y fui a casa.
Comí sin mucha hambre. Le dije a mi madre que me había ido bien ese examen salvo por ese detalle. Se cabreó, mucho. ¿Cómo cojones le explicas a tu madre que es un radián cuando no ha dado una clase de física en su vida? ¿Cómo le dices que eso se ajusta antes? ¿Cómo le dices que ya estás hasta los huevos de tí mismo como para que encima te metan un rapapolvo?
Con las ganas de llorar acechando preferí callarme, tragar por equésima vez. Otra vez lo mismo. Que si mi obligación es estudiar, que si no tengo otra cosa que hacer, que si qué cojones te pasa con lo listo que eras de pequeño. Que si estás en babia, que si no te enteras de nada. Que si te falta concentración, con que si no te centras. Que si es que no haces nada por las tardes. Puñal va, puñal llega.
Y yo ya es que no sé cómo hacerles entender que si no tengo yo ni puta idea de qué cojones me pasa, ¿Cómo quieren que les responda?
Saludos y hasta luegos.
Y es que ya me cansa el asunto. Es que todos los años es lo mismo, pienso.
Todos los años llega la época de exámenes, todos los años adelgazo en ella, todos los años me toca pegarme el sofocón porque no llego y todos los años termino pasando. Más tarde o más temprano, pero acabo pasando.
Y es que por ello este año yo ya no tengo ni idea de qué pensar. Mi futuro académico es un interrogante; no porque no sepa qué estudiar sino porque ya no tengo seguro que pueda llegar.
Me hacía gracia cuando el año pasado preguntaba a gente que iba con notazas y decía esa mítica frase de "claro, pero primero vamos a terminar 2º de bachiller".
Más aún cuando pasaron Selectividad y te recuerdan eso de "Pues todos los años hay gente que se pone mala el día del examen. O se marean, o se ponen a llorar de nervios. Hasta los hay que se arrancan los pelos de la cabeza".
Y la puntilla al huevo la puso el coordinador el día de la reunión de padres. "2º es un curso duro. No os extrañe que chicos de dieces empiecen a suspender, ni que los que les caen lengua y mates por poner un ejemplo lleguen a casa con 5 ó 6 suspensos. No seáis duros con ellos:se suelen dar cuenta en noviembre, ponen medios y sacan el bachillerato, la Selectividad, y lo que haga falta. El problema viene cuando se dan cuenta en Febrero de que hay que sacarse el curso en 3 meses".
Claro, aquí uno ya se ha pillado los dedos. Y se tragó la pared de frente.
Así que puso medios. Tenía examen de física, el más temido y con diferencia. Aproveché que tengo la bici de mi tío y que compré un antirrobo para acercarme a la biblioteca. Empecé un lunes, de 6 a 8 de la tarde. Y fue la tarde que más he cundido en toda mi vida. Decidí repetir.
Seguí yendo el resto de la semana. El rendimiento que tenía y un curioso libro de introducción a la programación que me empecé a leer los últimos 10 minutos de cada tarde, hicieron que me supiese el examen de física más o menos a un nivel majo. Mejor que otros añicos. Añadiendo a eso que un amiguillo mío me ayudó una tarde que vino, llegó el día del examen y entre nervios me dispuse a comenzarlo.
Hago el examen, todo contento. Hay posibilidades de aprobar, aunque alguna cosita falta. Aún así en comparación con otros años, me animo mucho.
Entrego el examen con una sonrisa en la boca, feliz e ignorante. Me doy la vuelta, y el mismo amigo que me echó una mano me viene calculadora en mano.
- Yonsy, ¿Qué haces con la calculadora en grados?
A poco me da algo.
La cosa más tonta. Un trimestre entero con la calculadora en radianes y el día del examen la tienes en grados. Gilipollez supina que me costará el examen.
Me quedé clavado. En el sitio, no me lo podía creer. Calculadora en mano. Blanco y estático, sin respirar. Apagué la calculadora, volví a encender.
Deg.
Deg, deg. Deg de degree. De grado. La calculadora en grados.
Fuí a la mesa. Ni sé qué dije. Sé que fué un "Mecagüen algo". Recogí mis cosas mientras mi amigo hablaba con un compañero. Bajé a la cafetería. Contra la depresión de caballo y la rabia que tenía, napolitana de chocolate. En vena. Pagué el euro, sólo, y me di la vuelta.
- ¡Ey, Yonsy! ¿Qué tal el examen?
- De cojón. Lo he hecho en grados.
- ¡¿...?!
Seguí en mi cruzada hacia el patio. Subí las escaleras. Nadie. Media napolitana. Me estaba poniendo perdido de nocilla. Bajé por la rampa terminándomela. Tocó, terminé la mañana y fui a casa.
Comí sin mucha hambre. Le dije a mi madre que me había ido bien ese examen salvo por ese detalle. Se cabreó, mucho. ¿Cómo cojones le explicas a tu madre que es un radián cuando no ha dado una clase de física en su vida? ¿Cómo le dices que eso se ajusta antes? ¿Cómo le dices que ya estás hasta los huevos de tí mismo como para que encima te metan un rapapolvo?
Con las ganas de llorar acechando preferí callarme, tragar por equésima vez. Otra vez lo mismo. Que si mi obligación es estudiar, que si no tengo otra cosa que hacer, que si qué cojones te pasa con lo listo que eras de pequeño. Que si estás en babia, que si no te enteras de nada. Que si te falta concentración, con que si no te centras. Que si es que no haces nada por las tardes. Puñal va, puñal llega.
Y yo ya es que no sé cómo hacerles entender que si no tengo yo ni puta idea de qué cojones me pasa, ¿Cómo quieren que les responda?
Saludos y hasta luegos.

